El pueblo de Noalejo (Jaén)

El pueblo, historia, gastronomía

EL PUEBLO

A una considerable altura de 1.100 metros y casi dividiendo las provincias de Jaén y Granada, aparece este pueblo del suroeste de la comarca de Sierra Mágina. El mismo destaca por ser la localidad de la mitad sur provincial con menor incidencia del olivo en el término municipal, ya que sólo ocupa una sexta parte de la superficie total. Por contra, abundan en el término los pastizales y los montes de encinas, en ocasiones muy conservados.
La actividad económica gira en torno al olivo y su industria, y los transformados cárnicos del cerdo: los embutidos, jamones y carnes. Es en este punto donde "Manuel Titos Bolívar" une la tradición popular con su capacidad de innovación y búsqueda de la máxima calidad.

HISTORIA

El testimonio más antiguo de la presencia humana en Noalejo son las pinturas rupestres del abrigo de Navalcán, sitas a 4 kilómetros. Éstas están datadas en la edad del cobre (mediados del III milenio a.C.). Más tarde fue asentamiento de romanos y no se tienen más noticias hasta finalizada la conquista del reino nazarí de Granada. Pero en su actual término sí existieron diversas torres defensivas de origen árabe, como la del Gallarín y la de D. Pedro Sánchez.
Noalejo fue fundado en pleno siglo XVI por doña Mencía de Salcedo, que fue camarera de la Emperatriz Isabel de Portugal, esposa de Carlos V, y que por sus servicios le entregaron mil fanegas de tierra estériles y que doña Mencía convirtió en tierras de cultivo.
El nombre del pueblo parece venir de la siguiente tradición: hacia el año 1550, al pasar por el Camino Real de Jaén a Granada doña Mencía de Salcedo, que acompañaba a la Emperatriz, aquejada de un dolor estomacal bebió agua de una fuente llamada "El Pilarillo" y al instante cesaron las molestias, por lo que exclamo doña Mencía: "De aquí no aléjome". Después perteneció a don Gabriel Joaquín de Saavedra, Márquez de Castel Moncayo.
Entre el final de la Reconquista, en 1492 y el primer tercio del XVI, las tierras que hoy ocupa el término de Noalejo se las disputaron los Concejos de Granada y Jaén con motivo de la delimitación de sus respectivos términos. En 1559 Mencía de Salcedo compraba a la Corona la jurisdicción civil y criminal de estas tierras, donde obtenía la licencia real para roturar 1.500 fanegas de tierra, con la oposición de ambos concejos.
En el plano religioso, y mientras se solucionaban las disputas entre los obispados de Granada y Jaén, en 1568 fue cedida por Bula a la Abadía de Alcalá la Real la jurisdicción eclesiástica de la Villa. Cuando en 1851 se suprimió la Abadía, quedó ya integrada en la diócesis de Jaén.
Hasta la abolición de los señoríos en las Cortes de Cádiz de 1812, Noalejo fue mayorazgo de los Maldonado, a quienes paso tras la muerte de doña Mencía en 1575. Pero no la perderían definitivamente, pues en 1838, durante el reinado de Isabel II, el Juzgado de Primera Instancia de Huelma concedía al duque de Fernán Núñez el reconocimiento de propiedad de los terrenos, con título de propiedad particular. Esto trajo una larga serie de pleitos y enfrentamientos entre el duque y los vecinos, que culminó en 1872 con la venta por parte del primero de suertes de tierra a los vecinos de Noalejo.

GASTRONOMÍA

La cultura gastronómica de Noalejo se basa principalmente en los productos derivados del cerdo, como chorizos, morcillas, jamones, etc. Tal es su importancia que existen varias industrias dedicadas a la elaboración de estos productos, entre las que destaca "Manuel Titos Bolívar".
Algunos platos típicos son la Olla de San Antón, con habichuelas blancas, habas secas, patatas, espinazo, rabo, oreja, careta, morcilla y hueso de jamón añejo. Para la festividad de Todos los Santos, las gachas de harina. Sin olvidar los productos de la huerta con los que se realizan pipirranas, gazpachos...
No dejes de acudir a sus fiestas, como la histórica (cuatro siglos) feria del ganado, que cada 9 de septiembre llena de solera la provincia de Jaén. Te interesará saber además que para amenizar las noches se organizan verbenas populares en las que se degustan los sabrosos embutidos que tan merecida fama dan a Noalejo.